La provincia inicia un proceso clave para identificar y sanear pasivos ambientales históricos.
Desde el 1° de diciembre comenzará un relevamiento integral en las diez áreas hidrocarburíferas cedidas por YPF a Santa Cruz, con el objetivo de identificar y clasificar los pasivos ambientales acumulados durante décadas de explotación.
El Gobierno provincial afirmó que se trata de un paso fundamental hacia la “gestión responsable del legado ambiental”, priorizando la seguridad, el cuidado del territorio y la transparencia técnica del proceso.
El trabajo será realizado por equipos especializados que llevarán adelante inspecciones de campo, toma de muestras, análisis de suelos, evaluación de pozos inactivos e instalaciones abandonadas, así como estructuras vinculadas a transporte y producción.
Para garantizar rigurosidad y control, el relevamiento contará con auditoría externa de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires, lo que, según las autoridades, asegura “calidad técnica y trazabilidad en cada etapa del procedimiento”.
A partir de los resultados se elaborarán informes periódicos que permitirán definir acciones de remediación y eventuales cierres definitivos de instalaciones que representen riesgos ambientales.
La Provincia remarcó que este operativo marca el inicio de una nueva etapa donde la producción energética debe convivir con la protección de los recursos naturales y la responsabilidad social, destacando que “el futuro del desarrollo exige reparar lo que durante años se dejó de lado”.