El Gobierno anuncia medidas clave en medio de fuertes expectativas por el rumbo financiero.
La economía argentina atraviesa horas decisivas con anuncios que despiertan reacciones inmediatas en el sector empresarial y entre analistas del mercado.
Una de las decisiones más resonantes es la habilitación, desde el próximo año, del giro de utilidades al exterior para empresas con balances cerrados en 2025, interpretada en el mundo corporativo como “una apertura largamente esperada” tras años de limitaciones que frenaron inversiones y proyectos de expansión.
En paralelo, estudios recientes muestran que las expectativas de inflación a doce meses descendieron a niveles que no se registraban desde hace varios años. Economistas explican que este dato representa “un indicio de mayor confianza en la estabilidad futura”, aunque advierten que el principal desafío será sostener la tendencia en un contexto global incierto.
A esto se suma la apuesta oficial por reforzar las reservas a partir de la expansión exportadora durante 2026, impulsada por un crecimiento proyectado en soja, trigo y maíz. Especialistas remarcan que este potencial ingreso adicional de divisas podría convertirse en “un respirador vital para afrontar compromisos financieros”.
Mientras tanto, desde la liberación del mercado cambiario, los argentinos ya compraron más de veinte mil millones de dólares, un movimiento que refleja “la persistente preferencia por el ahorro en moneda fuerte” ante un escenario de transición económica.
Las próximas semanas serán decisivas para determinar si estas señales pueden consolidarse y transformarse en resultados duraderos.