La puesta en funcionamiento de la renovada pista del Aeropuerto Internacional de Río Gallegos marca un hito para la conectividad provincial. La obra, ejecutada en apenas 113 días y con una inversión superior a los 30 mil millones de pesos, fue celebrada por el gobernador Claudio Vidal, quien destacó el valor de la obra pública y el trabajo conjunto que permitió concretarla.
Con un acto que reunió a autoridades provinciales, trabajadores y vecinos, el gobernador Claudio Vidal encabezó la inauguración oficial de la nueva pista del Aeropuerto Internacional Piloto Civil Norberto Fernández. La obra, considerada estratégica para la región, no solo mejora la infraestructura aérea de la capital santacruceña, sino que además recupera una herramienta esencial para el transporte de pasajeros, derivaciones sanitarias y el desarrollo productivo.
La tarde en el aeropuerto tuvo un clima particular. Antes del inicio formal del acto, quienes aguardaban en la terminal pudieron presenciar la llegada de un vuelo sanitario provincial, una postal que recordó la importancia que tiene esta infraestructura para cientos de familias que dependen mes a mes de la atención médica fuera de la provincia. Esa realidad, marcada por más de 200 derivaciones mensuales, fue uno de los ejes que luego retomaría el gobernador durante su discurso.
Frente a ministros, funcionarias y funcionarios de diferentes áreas provinciales, se presentó un video institucional que detalló la magnitud técnica de la obra: 113 días de trabajo continuo, maquinaria especializada y una inversión millonaria destinada a garantizar la vida útil de la pista por las próximas dos décadas. La proyección abrió paso a las palabras de Claudio Vidal, quien destacó el impacto de la obra en la vida cotidiana de la comunidad.
“Esta obra fue muy criticada al comienzo, y creo que de manera equivocada, porque suma a la infraestructura que necesita nuestra provincia para resolver cuestiones de conectividad”, afirmó. El mandatario valoró especialmente la paciencia de los vecinos y reconoció a quienes participaron en cada etapa del proyecto, desde la planificación hasta su finalización en tiempo y forma.
Vidal detalló las dificultades que enfrentaban los equipos de salud durante el cierre de la pista: médicos que debían trasladarse en ambulancia hasta El Calafate o Puerto Santa Cruz para tomar un avión sanitario, pacientes con problemas de salud atravesando largos traslados por tierra, familias enteras reorganizando sus vidas ante cada viaje inesperado. “Imagínense ustedes lo que implicaba ese recorrido. Por eso es tan importante recuperar esta pista. Para quienes vivimos en Santa Cruz, esto es fundamental”, expresó.
La obra, subrayó, representa la posibilidad de garantizar derivaciones más seguras y rápidas, mejorar la conectividad aérea de la provincia y fortalecer el desarrollo económico y social. También sostuvo que la reconstrucción de la pista es una muestra concreta del valor que tiene la obra pública cuando se trabaja con responsabilidad y articulación entre sectores.
“Esta renovación es el resultado del trabajo conjunto entre el sector público y el privado. Estoy agradecido y orgulloso de que este tipo de obras se puedan llevar adelante”, afirmó, en un mensaje que ponderó tanto la eficiencia en la ejecución como la cooperación institucional que hizo posible el proyecto.
La inauguración de la nueva pista en Río Gallegos, más que un acto protocolar, simboliza un paso clave para el presente y el futuro de la provincia. Una obra que devuelve conectividad, seguridad y previsibilidad, y que marca el inicio de una nueva etapa para el aeropuerto y para la comunidad que lo utiliza todos los días.