El presidente aseguró que la ofensiva puede intensificarse y extenderse más de lo previsto.
Donald Trump delineó los objetivos estratégicos de Estados Unidos en el conflicto con Irán y lanzó una advertencia contundente sobre el alcance de la ofensiva militar. “La gran oleada de ataques no ha sucedido. Lo grande viene pronto”, afirmó, al sostener que la fase más dura de la operación todavía no comenzó.
El mandatario aseguró que la campaña puede escalar más allá de los plazos iniciales y que Washington está preparado para profundizar las acciones hasta cumplir cada uno de sus objetivos. “Ni siquiera hemos empezado a golpearles fuerte”, enfatizó, dejando abierta la puerta a una intensificación militar.
Trump detalló que la estrategia apunta a destruir las capacidades de misiles balísticos iraníes, neutralizar su poder naval, impedir el desarrollo de armas nucleares y cortar el apoyo a grupos armados en la región. Según sostuvo, la operación se encuentra en una etapa inicial, aunque ya se impuso la supremacía aérea.
Consultado sobre un eventual despliegue terrestre, no lo descartó. “No tengo problema con enviar tropas si es necesario”, expresó, aunque aclaró que por ahora la ofensiva se basa en bombardeos y misiles.
El presidente insistió en que no se trata de una guerra interminable ni de un plan formal de cambio de régimen, aunque reconoció que la eliminación de líderes iraníes alteró la conducción política del país. “No me importan las encuestas. Estoy haciendo lo correcto en Irán”, concluyó.