El gobierno israelí aseguró que las instalaciones estaban vinculadas al funcionamiento de infraestructura militar iraní.
Un ataque aéreo impactó durante la noche del sábado en instalaciones de almacenamiento de combustible ubicadas en Teherán, generando incendios y grandes columnas de humo visibles en distintos sectores de la capital iraní.
Las Fuerzas de Defensa de Israel indicaron que los objetivos formaban parte de la red logística que abastece estructuras militares del régimen iraní, motivo por el cual fueron incluidos dentro de la operación.
Tras los bombardeos, medios estatales iraníes confirmaron daños en instalaciones energéticas y denunciaron la ofensiva como una nueva escalada dentro del conflicto que enfrenta a ambos países.
El episodio se produce en un contexto de creciente tensión en Medio Oriente, donde los intercambios de ataques y las advertencias diplomáticas mantienen en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una ampliación del conflicto.