Mientras dentro de la Legislatura los representantes de gremios y sindicatos dialogaban con diputados sobre el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo, afuera se registraban momentos de tensión entre manifestantes.
En ese contexto, la secretaria de Gobierno municipal, Sara Delgado, fue duramente cuestionada por su actitud durante los disturbios. En lugar de llamar a la calma y contribuir a resguardar la integridad física de trabajadores y manifestantes, fue señalada por observar la situación sin intervenir.
La escena generó indignación entre quienes consideran que una autoridad pública tiene la responsabilidad de contribuir a descomprimir los conflictos y garantizar el orden en momentos de tensión.
Desde distintos sectores remarcaron que la democracia se construye con diálogo y responsabilidad institucional, y que cuando ese diálogo se está llevando adelante dentro del recinto legislativo, lo mínimo que se espera de las autoridades es que colaboren para mantener la calma y evitar hechos de violencia en el exterior.