Tras sus declaraciones, en redes sociales surgieron reacciones que apuntaron a bienes personales de alto valor.
Cristina Fernández de Kirchner volvió a quedar en el centro de la escena tras una frase que generó fuerte repercusión: “¿Dónde está la plata que se robaron?”. La declaración se dio en el marco de las causas judiciales que la involucran y reavivó el debate político.
A partir de esas palabras, en redes sociales se multiplicaron las respuestas críticas, muchas de ellas enfocadas en su patrimonio y estilo de vida. En ese contexto, comenzaron a circular publicaciones que mencionan bienes personales de alto valor como forma de cuestionamiento.
Entre los elementos señalados aparecen artículos de lujo y tecnología, como un reloj Rolex valuado en alrededor de 30 mil dólares, una cartera Dior de aproximadamente 5 mil dólares y un iPhone 17 Pro Max.
El episodio volvió a reflejar la fuerte polarización que genera la figura de la exmandataria, en un escenario donde cada declaración pública deriva rápidamente en reacciones y posicionamientos en redes sociales.