Aunque el Presidente sostiene su apoyo al jefe de Gabinete, aumentan las dudas internas por el impacto político y judicial.
El presidente Javier Milei decidió respaldar nuevamente a Manuel Adorni, pero la situación del jefe de Gabinete continúa generando preocupación dentro del Gobierno. Si bien en el oficialismo aseguran que el funcionario sigue firme en su cargo, reconocen que la inquietud interna creció en los últimos días.
En la Casa Rosada advierten sobre el impacto que puede tener el caso en la imagen del Gobierno y del propio Presidente, especialmente ante la posibilidad de que surjan nuevas revelaciones vinculadas al patrimonio, inmuebles o viajes del funcionario.
El debate interno ya no gira únicamente en torno a la continuidad de Adorni, sino también al daño político que podría generar en la gestión. Algunos sectores del oficialismo comenzaron a plantear plazos para evaluar la evolución del caso y definir los próximos pasos.
El frente judicial es uno de los puntos más sensibles, con una causa en curso que incluye medidas sobre propiedades, movimientos financieros y viajes. En paralelo, también surgieron cuestionamientos sobre cómo se manejó la crisis, tanto en lo comunicacional como en la estrategia política.
Además, la situación dejó al descubierto tensiones internas y reproches entre distintos sectores del Gobierno, que critican la falta de coordinación y previsión frente al avance del tema.
Mientras tanto, el Ejecutivo intenta sostener la agenda de gestión y mostrar continuidad, aunque puertas adentro admiten que las próximas semanas serán determinantes para el futuro del jefe de Gabinete y el impacto general del caso.