Diferencias por precios, controles y ordenamiento del servicio en el marco de las medidas impulsadas para enfrentar la crisis hídrica.
En Caleta Olivia se llevó adelante una asamblea entre trabajadores aguateros y autoridades de Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), donde se debatieron las recientes medidas orientadas a reorganizar el sistema de distribución de agua en la ciudad.
El encuentro dejó en evidencia distintas posturas respecto al funcionamiento del servicio, en un contexto marcado por la crisis hídrica que atraviesa la región y que requiere acciones concretas para garantizar el acceso al recurso.
Desde SPSE explicaron que la decisión de reducir el reparto mediante camiones y avanzar en el cierre del cargadero responde a la necesidad de priorizar el abastecimiento por red domiciliaria, con el objetivo de lograr un sistema más eficiente, ordenado y equitativo para los vecinos.
En ese sentido, también destacaron la construcción de un nuevo cargadero automatizado en el barrio Bicentenario, que permitirá optimizar el funcionamiento del servicio y mejorar los controles.
Uno de los puntos centrales de la discusión fue el valor del agua. Desde la empresa estatal propusieron establecer un precio de referencia de $10.000 por cada mil litros, con el objetivo de regular los valores actuales, que en algunos casos presentan una amplia variación.
La propuesta busca generar mayor previsibilidad y evitar distorsiones en el costo del servicio, garantizando condiciones más equitativas para la comunidad.
Además, se planteó la necesidad de reforzar controles sobre el uso del recurso, ya que desde SPSE señalaron que algunos camiones continuarían operando por fuera de las disposiciones establecidas, e incluso prestando servicios a sectores privados.
En ese marco, también se analizó la posibilidad de avanzar hacia un sistema tarifario basado en la distancia recorrida, como una alternativa para mejorar la organización del servicio.
Por su parte, los trabajadores aguateros expresaron su posición y plantearon la importancia de su rol en los sectores donde el agua no llega por red, destacando la necesidad de seguir articulando con el Estado para garantizar el abastecimiento.
El intercambio reflejó la complejidad del escenario actual, donde se busca avanzar en un reordenamiento del sistema en medio de una situación crítica en materia de agua.
Desde el Gobierno provincial remarcan que el objetivo es claro: mejorar el acceso al recurso, optimizar su distribución y garantizar un servicio más justo para todos los vecinos.
El desafío pasa por encontrar consensos que permitan avanzar en ese camino, con un Estado presente y medidas orientadas a resolver problemas estructurales.