Un informe de inteligencia sacude al régimen iraní y abre interrogantes sobre quién toma las decisiones en plena tensión global.
El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, se encuentra en el centro de una creciente polémica internacional tras la difusión de informes que aseguran que estaría “inconsciente” y sin capacidad para ejercer el poder.
Según estas versiones, el dirigente permanece internado en la ciudad de Qom bajo estrictas medidas de seguridad, completamente apartado de la toma de decisiones en un momento crítico para el país. Sin embargo, desde el régimen iraní insisten en que continúa al mando, aunque no ha tenido apariciones públicas recientes.
El dato genera aún mayor preocupación porque se da en medio de un escenario de máxima tensión en Medio Oriente, donde cada movimiento político o militar puede escalar el conflicto. En ese contexto, también trascendió que el propio Khamenei habría resultado herido en el mismo ataque en el que murió su padre, el histórico líder Ali Khamenei.
A la incertidumbre se suman versiones inquietantes: informes sostienen que se habrían difundido mensajes y videos generados con inteligencia artificial para simular actividad del líder, con el objetivo de sostener una imagen de control en medio del silencio oficial.
Mientras tanto, crecen las sospechas de un posible “vacío de poder” en la cúpula iraní. Distintas fuentes indican que sectores de la Guardia Revolucionaria podrían estar tomando decisiones clave sin una conducción visible.
La incógnita que recorre el escenario internacional es cada vez más fuerte: si el líder supremo no puede gobernar, ¿quién está realmente al mando de Irán?