La empresa apuesta a un esquema de autogestión sin despidos y con apertura al sector privado.
Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) atraviesa una etapa decisiva en su proceso de transformación, en un contexto marcado por restricciones presupuestarias y la necesidad de redefinir su funcionamiento para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Con el respaldo del Gobierno de Santa Cruz, la empresa impulsa un modelo basado en la autogestión, la eficiencia operativa y la apertura a inversiones privadas, con el objetivo de sostener su actividad sin afectar los puestos de trabajo en la Cuenca Carbonífera.
Según explicó el interventor Pablo Gordillo Arriagada, ya existen propuestas concretas de inversión. Una de ellas contempla una inyección de 120 millones de dólares para el desarrollo integral de la empresa y sus unidades productivas, mientras que otra iniciativa se enfoca en la central térmica con un monto estimado de entre 20 y 25 millones de dólares.
En este escenario, uno de los puntos centrales del debate es el futuro de la propiedad de YCRT. Desde la conducción fueron claros en que la empresa no puede ser privatizada en su totalidad, ya que la normativa vigente establece que el 51% debe permanecer bajo control del Estado nacional. Sin embargo, sí se analiza la participación de capital privado en áreas estratégicas.
El contexto financiero sigue siendo un desafío, ya que el presupuesto actual cubre principalmente salarios y obligaciones sociales, lo que obliga a la empresa a generar sus propios recursos para operar. Frente a esta situación, desde la intervención remarcaron que no acompañarán medidas que impliquen despidos.
En paralelo, YCRT avanza en acuerdos para mejorar la producción y distribución de carbón, en articulación con el Consejo Agrario, con el objetivo de garantizar el abastecimiento antes del invierno y fortalecer el vínculo con el sector productivo.
Además, la actual gestión destacó avances en la resolución de conflictos históricos y en la generación de ingresos, en un proceso que busca ordenar la empresa y mejorar su funcionamiento.
En este contexto, YCRT intenta consolidar un nuevo modelo que combine inversión, producción y sostenimiento del empleo, en una región donde su actividad resulta clave para la economía local.