Un informe internacional denunció graves violaciones a los derechos humanos en Argentina.
El Comité contra la Tortura de Naciones Unidas expresó una profunda preocupación por el avance de prácticas que calificó como “violaciones a los derechos humanos” durante la gestión de Javier Milei, advirtiendo sobre hechos que atentan contra garantías básicas que el país se comprometió a respetar.
Entre los puntos señalados se destacó el “uso excesivo de la fuerza en marchas y manifestaciones”, con episodios de represión policial y detenciones masivas que carecerían de fundamentos jurídicos claros.
También se alertó sobre el incremento de denuncias por “torturas y malos tratos en lugares de detención”, así como sobre condiciones carcelarias críticas, marcadas por hacinamiento, precariedad sanitaria y falta de acceso adecuado a defensa legal.
El organismo instó al Estado a asegurar investigaciones “independientes, imparciales y exhaustivas” frente a cada denuncia, a garantizar la grabación obligatoria de los operativos policiales y a permitir su disponibilidad para organismos externos de control.
Reclamó además medidas urgentes para mejorar la infraestructura penitenciaria, garantizar atención médica adecuada y brindar reparación efectiva a las víctimas.
Desde el Gobierno respondieron rechazando las conclusiones del informe y asegurando que estaría “influido por sectores militantes”, negando la existencia de persecución política y defendiendo el accionar de las fuerzas de seguridad.