La tensión cambiaria marca el pulso del día mientras crece la preocupación social.
El mercado volvió a moverse con fuerza y dejó al dólar oficial cerca de $1.460, mientras que el dólar blue se ubicó alrededor de $1.450, consolidándose como referencia en comercios y transacciones cotidianas. Operadores del mercado remarcaron que «cada variación impacta de inmediato en los precios», reflejando la fragilidad del escenario actual.
La inflación continúa golpeando los ingresos familiares, con ajustes constantes en alimentos y servicios. La brecha entre el costo de vida y los salarios profundiza la incertidumbre, y muchos ahorristas reconocen que «el peso se debilita incluso en las opciones más conservadoras», lo que impulsa la búsqueda de refugio en instrumentos en moneda extranjera.
El consumo interno muestra señales de desgaste y las pymes advierten por la falta de previsibilidad para sostener inversiones. A la par, trabajadores y contribuyentes independientes.