La diva asistió al Teatro Roxy de Mar del Plata y celebró el espectáculo con elogios y gestos de afecto que marcaron la noche.
El verano comenzó con una imagen que concentró todas las miradas. Mirtha Legrand realizó su primera salida de la temporada y eligió el teatro para reencontrarse con el público, al asistir al show de Fátima Florez en Mar del Plata, en una noche cargada de ovaciones, emoción y simbolismo para el mundo del espectáculo.
La llegada de la conductora al Teatro Roxy generó una expectativa inmediata. Aplausos, saludos y gestos de cariño acompañaron su ingreso, en una postal que confirmó que su sola presencia sigue siendo un acontecimiento. “Mirtha volvió a ocupar el centro de la escena con naturalidad y elegancia”, en una ciudad que ya respira clima teatral.
Durante la función, la diva disfrutó del despliegue artístico de Fátima Universal, un espectáculo que combina humor, música e imitaciones de figuras nacionales e internacionales. El momento más celebrado llegó cuando Florez interpretó a la propia Mirtha sobre el escenario. Desde su butaca, la histórica conductora no ocultó su risa ni su sorpresa ante cada gesto y frase característica.
Al finalizar la obra, Mirtha expresó su reconocimiento sin reservas. “Me gustó muchísimo, fue fantástico”, señaló, destacando tanto la imitación como el nivel general del show. El intercambio entre ambas artistas se dio en un clima de admiración mutua y complicidad, sellado con flores, aplausos y palabras afectuosas.
Lejos de los flashes excesivos, la salida tuvo también un tono íntimo. “Estoy pasando unos días muy lindos, descansando un poco”, comentó la diva, dejando ver una faceta serena, pero siempre conectada con el pulso cultural.
La noche confirmó algo que se repite año tras año: cada aparición de Mirtha Legrand trasciende el hecho en sí. Su presencia en el teatro no solo acompañó a Fátima Florez, sino que reafirmó el valor del espectáculo en vivo como punto de encuentro entre generaciones y figuras emblemáticas.