Lo que parecía encaminado terminó de la peor manera para Boca. Cuando en Brandsen 805 esperaban a Marino Hinestroza para firmar su contrato y convertirse en refuerzo, la operación se cayó sobre el final y el colombiano jugará en Vasco da Gama.
Durante varios días, el Xeneize negoció con Atlético Nacional y avanzó en todos los aspectos: condiciones económicas, forma de pago y contrato del futbolista. Incluso, desde Boca aseguran haber enviado el mail final aceptando lo pactado. Sin embargo, nunca llegó la confirmación definitiva y el silencio empezó a generar preocupación.
La explicación apareció desde Brasil. Vasco da Gama irrumpió con una propuesta más alta: seis millones de dólares y un porcentaje de plusvalía futura, oferta que terminó inclinando la balanza. Atlético Nacional modificó su postura y el jugador terminó aceptando el destino brasileño, a pesar de que había mostrado predisposición para vestir la camiseta azul y oro.
En Boca cayó muy mal el manejo de la situación. Entienden que las condiciones cambiaron a último momento y sienten que el pase se les escapó cuando ya estaba prácticamente cerrado. La bronca es doble: por perder a un futbolista apuntado como prioridad y porque el tiempo corre con el cierre del mercado cada vez más cerca.
Así, el Xeneize suma otro revés en un mercado complejo, se queda sin el extremo que Juan Román Riquelme quería como primer refuerzo y ahora deberá reordenar los planes para no llegar al inicio de la competencia con un plantel incompleto.