El ministro del Interior, Diego Santilli, destacó el rol de Patricia Bullrich en las negociaciones legislativas por la reforma laboral y sostuvo que es clave “aceptar alguna modificación para que salga la ley”. El funcionario ponderó también el trabajo de Martín Menem en Diputados y remarcó que el objetivo del oficialismo es lograr una normativa “modernizada y acorde a la época”.
En declaraciones radiales, Santilli afirmó que el Gobierno busca consensos sin alterar el “trazo grueso” del proyecto. Señaló que incorporar correcciones puede fortalecer la iniciativa siempre que no se modifique el eje central de la reforma. “Siempre es positivo escuchar otras miradas y aceptar experiencias que mejoren la ley”, sostuvo.
Mientras tanto, la Confederación General del Trabajo (CGT) anunció una movilización frente al Congreso para el día del debate, en rechazo a los cambios propuestos. La central obrera advirtió que la medida podría endurecerse con un paro si no hay modificaciones sustanciales, y ratificó su postura en defensa de los convenios colectivos, las obras sociales sindicales y los puestos de trabajo.
El escenario legislativo se presenta ajustado, con negociaciones contrarreloj para reunir apoyos en ambas cámaras. Desde el oficialismo insisten en que la prioridad es sancionar la ley durante el período extraordinario, mientras la oposición y los gremios presionan para introducir cambios o frenar el proyecto. La discusión combina búsqueda de consensos políticos y fuerte tensión sindical, en un debate que marcará uno de los ejes centrales de la agenda parlamentaria.