Mauro Icardi volvió a quedar en el centro de la escena digital luego de desarchivar por algunas horas varias fotos antiguas junto a Wanda Nara en su cuenta de Instagram. El gesto sorprendió a sus seguidores porque se dio en medio de su actual relación con China Suárez y mientras se encontraba en Turquía participando del cumpleaños de un compañero del Galatasaray.
Las imágenes rescatadas mostraban momentos familiares y románticos de la pareja durante su estadía en Estambul: postales frente a la Mezquita Azul, abrazos junto al Bósforo, viajes en avión privado y escenas cotidianas con sus hijas. Varias de esas publicaciones habían sido archivadas tras la separación, por lo que su reaparición generó una ola de comentarios y especulaciones entre fanáticos y periodistas de espectáculos.
Cuentas dedicadas al seguimiento de celebridades advirtieron rápidamente el movimiento. Influencers como Juariu y otros usuarios se preguntaron si se trataba de un acto de nostalgia o simplemente un error. Frases como “¿Le pegó la melancolía?” o “Otro capítulo se abre” se multiplicaron en X e Instagram, alimentando el debate sobre el verdadero significado del gesto.
Lo llamativo fue que, horas después, el delantero volvió a ocultar las fotos, lo que reforzó aún más las teorías. El episodio ocurrió además en un contexto tenso por los recientes cruces mediáticos entre Wanda Nara y la China Suárez, y en paralelo a cuestiones judiciales vinculadas a la organización familiar y la exposición pública de sus hijas.
Aunque no hubo declaraciones oficiales del futbolista, el simple movimiento en redes bastó para instalar nuevamente el tema en la agenda del espectáculo. Entre recuerdos, publicaciones borradas y reapariciones fugaces, la historia entre Icardi y Wanda continúa generando repercusión y demostrando que, pese al paso del tiempo, cualquier gesto digital puede reavivar la polémica.