El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, intervino personalmente para hacer realidad el deseo de Julio Rivera, un ciudadano salvadoreño que residía en Estados Unidos y atravesaba una enfermedad en fase terminal. El hombre anhelaba volver a su país natal para reencontrarse con su familia y pasar sus últimos días cerca de sus seres queridos.
Tras conocerse su historia, el Gobierno salvadoreño coordinó el traslado desde territorio estadounidense y dispuso un operativo especial para garantizar su regreso. Actualmente, Julio se encuentra en El Salvador y recibe atención médica integral las 24 horas, con acompañamiento estatal y asistencia sanitaria permanente. La decisión generó repercusión en redes sociales y fue destacada como un gesto humanitario del mandatario.