Un operario reveló el salario y denunció 14 meses sin aumentos.
El cierre definitivo de la planta de Fate en San Fernando dejó al descubierto la situación salarial de sus empleados. Según el testimonio de un operario con 32 años de antigüedad, al momento del anuncio percibía un salario neto mensual de 1,7 millones de pesos.
El trabajador detalló que el valor promedio de la hora rondaba los 6.800 pesos y aseguró que “hace 14 meses que no se aumentaban los salarios”, en un contexto de alta inflación que erosionó el poder adquisitivo.
Si bien el ingreso estaba por encima de otros sectores industriales, el congelamiento prolongado generó dificultades económicas entre los empleados. “El salario cubre las cosas, pero como no teníamos aumento desde hacía 14 meses, se complicaba mucho”, relató el operario, quien señaló que algunos compañeros debieron buscar ingresos adicionales.
La planta cerró sus puertas tras 80 años de actividad y dejó sin empleo a 920 trabajadores. La empresa argumentó problemas de competitividad y el impacto de las importaciones, mientras que los empleados expresaron incertidumbre y la esperanza de una posible reapertura.
El anuncio no solo significó la pérdida de un puesto de trabajo para cientos de familias, sino también el final de un ciclo industrial emblemático en la zona norte del conurbano bonaerense.