Anna Gosudareva logró el primer cuádruple salto mortal femenino en 2005.
En 2005, durante el Festival Internacional de Circo de Montecarlo, la trapecista rusa Anna Gosudareva protagonizó uno de los momentos más impactantes en la historia del espectáculo circense. Frente a la princesa Estefanía de Mónaco, empresarios del sector y una audiencia internacional, intentó una hazaña que ninguna mujer había conseguido hasta ese momento: ejecutar un cuádruple salto mortal en el trapecio volante.
El desafío no fue sencillo. En sus dos primeros intentos, la maniobra terminó en fallo, lo que aumentó la tensión en el recinto. Con la presión de la mirada del público, la prensa y las figuras más importantes del circo mundial, Gosudareva decidió intentarlo una vez más.
En el tercer intento se lanzó al vacío y completó las cuatro rotaciones en el aire antes de sujetarse a la barra con precisión. Durante unos segundos el público quedó en silencio, hasta que finalmente estalló en una ovación de pie al comprender que acababa de presenciar un momento histórico.
La hazaña fue el resultado de más de ocho años de preparación y entrenamiento intensivo. El logro no solo destacó por su dificultad técnica, sino también por el coraje necesario para intentar nuevamente una maniobra extrema después de dos fallos consecutivos.
Desde entonces, la actuación de Gosudareva es recordada como uno de los hitos más importantes del trapecio moderno y como un símbolo de perseverancia en el mundo del circo.