El delantero paraguayo superó una molestia muscular y volverá a estar a disposición de Claudio Úbeda para el partido del miércoles frente a su exequipo.
Boca Juniors recibió una buena noticia en la previa del clásico ante San Lorenzo. El delantero paraguayo Ángel Romero dejó atrás la molestia muscular que lo había marginado de los últimos encuentros y volvió a entrenarse con normalidad junto al resto del plantel.
El futbolista había sufrido una molestia en el aductor derecho durante los entrenamientos previos al partido frente a Gimnasia de Mendoza. Si bien en un primer momento encendió algunas alarmas, los estudios descartaron un desgarro y su recuperación demandó apenas algunos días de trabajo diferenciado.
Con su regreso, el entrenador Claudio Úbeda vuelve a contar con una alternativa ofensiva de jerarquía para el compromiso del próximo miércoles. Sin embargo, todo indica que Romero comenzará el clásico desde el banco de suplentes, ya que el equipo titular parece tener una estructura definida.
La reciente llegada de Ádam Bareiro y la consolidación de Miguel Merentiel en ataque le dieron al equipo una dupla ofensiva que mostró buen rendimiento en el último partido ante Lanús. Ambos delanteros se complementaron de buena manera y reactivaron la idea del doble nueve que Boca utilizó en el cierre de la temporada pasada.
A ese escenario se suma el crecimiento del juvenil Tomás Aranda, que también se ganó un lugar en la consideración del entrenador y aparece como una de las opciones en ofensiva.
En este contexto, Romero se perfila como una alternativa importante para el banco, aunque su recuperación representa una buena noticia para el cuerpo técnico de cara a un tramo clave del semestre, con el cierre de la fase de grupos del torneo local y el inicio de la Copa Libertadores cada vez más cerca.