La mujer ideó un método poco convencional para poner a prueba la fidelidad de su pareja.
Una mujer decidió poner a prueba la fidelidad de su esposo de una forma poco habitual: creó 25 perfiles falsos en redes sociales, cada uno con una identidad distinta.
A través de estas cuentas comenzó a enviarle mensajes y entablar conversaciones para observar cómo reaccionaba ante el supuesto interés de otras mujeres.
Según el relato que se viralizó en redes, el hombre respondió e incluso mostró interés en cada uno de los perfiles, sin sospechar que todos estaban siendo manejados por su propia esposa.
La historia rápidamente generó repercusión y abrió el debate sobre los límites en las relaciones y la confianza.
Y como dice la frase popular: ¿era necesario llegar tan lejos?