El acuerdo entre Estados Unidos e Irán generó un fuerte impacto en los mercados internacionales y trajo alivio para economías emergentes como la Argentina.
Tras el anuncio del cese del fuego por 14 días entre ambos países, el precio internacional del petróleo registró una caída significativa, reflejando un cambio inmediato en las expectativas del mercado.
El barril Brent, referencia global del crudo, había escalado hasta los 109 dólares por barril en medio de la tensión por el conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, tras la tregua, retrocedió hasta ubicarse en torno a los 90 dólares, lo que implica una baja cercana al 17% desde su pico reciente.
La caída también se explica por la expectativa de una reapertura del estrecho de Ormuz y un escenario de mayor estabilidad en las relaciones entre Washington y Teherán.
Durante las semanas previas, el mercado había incorporado una fuerte “prima de guerra”, impulsando el precio del crudo a niveles que incluso superaron los 119 dólares en momentos de máxima tensión.
Con la tregua ya sobre la mesa, ese componente de riesgo comenzó a desinflarse rápidamente, generando una baja abrupta en el valor del petróleo.
Este cambio no solo impactó a nivel global, sino que también tuvo efectos concretos en la Argentina.
El riesgo país, medido por el índice EMBI de J.P. Morgan, había trepado hasta los 637 puntos básicos a fines de marzo, en un contexto de alta volatilidad y aversión al riesgo.
Sin embargo, tras el anuncio del acuerdo, el indicador cayó con fuerza y se ubicó en torno a los 550 puntos, lo que representa una baja cercana al 13,7%.
Este descenso implica una mejora en la percepción de los mercados sobre la deuda argentina y abre una señal positiva para los activos financieros del país.
Si bien el nivel sigue siendo elevado, el cambio de tendencia es interpretado como un dato relevante en un contexto internacional complejo.
Según analistas, la Argentina logró amortiguar parte del impacto de la crisis debido a su nuevo rol como exportador de energía, lo que le permitió enfrentar mejor la suba previa del petróleo y el gas.
De todos modos, el escenario sigue siendo dinámico y dependerá de la evolución del acuerdo entre Estados Unidos e Irán, que por el momento tiene un carácter temporal.
Lo cierto es que, al menos en el corto plazo, la tregua modificó el clima global y generó un alivio inmediato tanto en el precio del petróleo como en los indicadores financieros de países emergentes.