Dos escoltas del senador colombiano Jairo Castellanos, del partido Alianza Social Independiente, fueron asesinados tras un ataque armado contra su camioneta en el departamento de Arauca, cerca de la frontera con Venezuela. El legislador no se encontraba dentro del vehículo al momento del atentado.
El hecho ocurrió a pocos kilómetros del casco urbano de Fortul, donde desconocidos abrieron fuego contra el esquema de seguridad del senador. La camioneta recibió cerca de 50 impactos de bala de armas cortas y largas, quedando con los vidrios destrozados, las llantas perforadas y graves daños estructurales.
“Me masacraron a mis muchachos, fue un acto cobarde”, expresó Castellanos entre lágrimas en un video difundido a medios locales, en el que además advirtió sobre el clima de violencia electoral que atraviesa la región.
El ministro del Interior de Colombia, Armando Benedetti, confirmó que el senador se encuentra a salvo pero profundamente conmocionado por la muerte de sus custodios. También informó que otra camioneta del equipo de seguridad desapareció durante el ataque y que se desconoce el paradero de cuatro personas que viajaban en ella, entre ellas un asistente y el conductor.
El presidente Gustavo Petro se comunicó con Castellanos para manifestarle su solidaridad y ordenó al Ministerio de Defensa acelerar las investigaciones. Además, se dispuso un operativo para localizar el vehículo faltante y dar con los responsables. El Ministerio de Defensa ofreció una recompensa millonaria por información que permita capturar a los autores del atentado.
El ataque se produjo en una zona donde tiene fuerte presencia la guerrilla del ELN, aunque hasta el momento no hubo una confirmación oficial sobre la autoría. El episodio se da en un contexto de creciente violencia política en Colombia, con más de 300 municipios bajo riesgo electoral según la Misión de Observación Electoral, que alertó un aumento exponencial de amenazas de cara a los comicios de 2026.