La embajada afirmó que no hay pruebas y cuestionó el trasfondo de la investigación, mientras el Gobierno avanza con la denuncia.
La embajada de Rusia en la Argentina rechazó las acusaciones sobre una presunta campaña de desinformación contra el presidente Javier Milei y aseguró que no existen pruebas que respalden esas versiones.
A través de un comunicado, indicaron que los informes difundidos reactivan una historia ya planteada anteriormente y que, según sostienen, carece de fundamentos concretos.
Desde la representación diplomática también cuestionaron el enfoque de la investigación y señalaron que responde a posturas ideológicas que terminan afectando el vínculo bilateral.
La respuesta se produce luego de que se difundiera un informe que sostiene que desde Rusia se habrían financiado contenidos en medios argentinos con el objetivo de influir en la opinión pública y perjudicar la imagen del Gobierno.
En ese contexto, el Ejecutivo nacional advirtió que avanzará en la investigación “hasta las últimas consecuencias” para identificar a los responsables de la supuesta operación.
El cruce entre ambas partes marca un nuevo episodio de tensión diplomática, en un escenario internacional cada vez más complejo.