El gobernador de Santa Cruz confirmó que le pidió la renuncia tras la polémica por presuntos cobros simultáneos y aseguró que su gestión no defenderá “lo indefendible”.
La política santacruceña quedó sacudida este viernes luego de que el gobernador Claudio Vidal confirmara públicamente la salida del ministro de Trabajo, Juan Mata, en medio de la controversia generada por la difusión de documentación vinculada a presuntos cobros simultáneos mientras ocupaba funciones dentro del Gobierno provincial.
La decisión fue comunicada por el propio mandatario a través de un mensaje en el que dejó en claro que la medida responde a una postura de transparencia y responsabilidad institucional frente a la sociedad. “Como lo dije siempre, no voy a defender lo indefendible. Nosotros vinimos a hacer bien las cosas, a cambiar una forma de hacer política y a demostrar que se puede gobernar con transparencia”, expresó Vidal.
La situación generó un fuerte impacto dentro del ámbito político provincial, no solo por la salida de uno de los integrantes del gabinete, sino también por el mensaje que buscó transmitir el gobernador en relación al rumbo de su gestión y a la necesidad de marcar límites frente a cualquier hecho que pueda afectar la credibilidad del Ejecutivo.
En ese contexto, Vidal remarcó que la determinación fue tomada más allá de cualquier vínculo personal. “Juan es una persona a la que aprecio mucho, y justamente por ese respeto y por la responsabilidad que tenemos frente a nuestros vecinos, era necesario tomar esta decisión”, sostuvo.
Además, enfatizó que el compromiso asumido con la ciudadanía debe estar por encima de cualquier relación política o personal. “Por encima de cualquier relación personal, siempre va a estar el compromiso que asumimos con el pueblo de Santa Cruz”, afirmó.
La salida de Mata abre ahora una nueva etapa dentro del Ministerio de Trabajo, en un escenario marcado por la repercusión política del caso y por las expectativas sobre quién será el encargado de asumir el área en los próximos días. Mientras tanto, el Gobierno provincial busca enviar una señal de firmeza en medio de un contexto donde la transparencia y el control sobre la función pública volvieron a instalarse en el centro del debate político santacruceño.