Funcionarios de Estados Unidos le transmitieron a Santiago Caputo su preocupación por el avance de China sobre recursos estratégicos argentinos durante reuniones mantenidas en Washington.
El asesor presidencial viajó invitado por la administración de Donald Trump y ratificó el alineamiento geopolítico del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos.
Según trascendió, desde la Casa Blanca plantearon inquietud por las inversiones chinas en sectores vinculados a minerales críticos, uranio, tecnología, comunicaciones y proyectos de infraestructura en Argentina.
Uno de los puntos que generó mayor tensión fue la base espacial china instalada en Neuquén, que sectores de inteligencia estadounidenses consideran una posible instalación de espionaje.
Caputo sostuvo que existe un acuerdo bilateral vigente y advirtió que romperlo podría traer consecuencias diplomáticas y económicas para el país.
Además, el Gobierno argentino reafirmó su intención de profundizar la relación estratégica con Estados Unidos y facilitar inversiones norteamericanas en recursos considerados claves para el desarrollo energético y tecnológico.